Menú

Mostrando entradas con la etiqueta gimnasio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gimnasio. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de septiembre de 2012

Las mujeres menores de 40 deben ponerse en forma antes de que sea muy tarde


Los 30 no fueron un buen año para Michelle Jackson. Unas semanas antes de su cumpleaños, perdió su trabajo. Luego su esposo la dejó, con un niño de un año y medio. Así que es entendible que a medida que se acercaba su cumpleaños número 40, la residente de Milwaukee, Estados Unidos, estaba nerviosa.
Claro, tenía un nuevo trabajo que amaba y su esposo había regresado a casa. Pero la analista de datos médicos tenía más de 68 kilogramos de sobrepeso, a pesar de trabajar diariamente con expertos que hacían hincapié en la importancia de mantenerse saludable.
Cerca de su cumpleaños número 38, Jackson leyó un artículo sobre la pérdida de peso. Discutía acerca del envejecimiento y cómo las mujeres de edad media tienen que ejercitarse tres veces a la semana solo para mantener su peso.
Jackson recuerda haber leído con horror que, después de los 40, el metabolismo reduce su velocidad y los kilogramos no se pierden tan fácilmente.
Desafortunadamente, dice la médico especialista en nutrición y actividad física, Melina Jampolis, eso no es un mito.
Jampolis dice que ve evidencia de esto todo el tiempo en su práctica; mujeres de más de 40 años que asisten a clases de spinning diariamente y restringen las calorías, frustradas porque no pueden bajar 2 kilogramos.
No hay nada mágico sobre los 40 años, dice Jampolis. Pero en los años premenopáusicos, las hormonas sexuales de una mujer comienzan a cambiar. El cuerpo produce menos estrógeno saludable, y más estrona; un tipo de estrógeno que viene del tejido graso de tu cuerpo.
Una mayor cantidad de estrona provoca resistencia a la insulina y pérdida de masa muscular. Y con sus hormonas vueltas locas, las mujeres comienzan a tener deseos de carbohidratos y dulces.
“Es como el SPM (síndrome premenstrual) en esteroides”, dice Jampolis. “Lo mejor que hay que hacer es un ataque preventivo mientras estás en los 30. En los 40 será mucho más difícil perder el peso”.
Jackson decidió tomar el control de su próximo problema. “En ese momento tenía 38 años. (Pensé): ‘voy a cumplir 40 años de todos modos. ¿Por qué no logro algo en dos años, en lugar de estar en el mismo lugar?'”.
Lanzó su misión: “En forma para los 40”. Pero era más fácil hablar de un nuevo estilo de vida que hacerlo.
“Soy considerada una gran cocinera y me enorgullezco de eso”, escribió Jackson en su presentación de iReport. “También, nunca he sido buena con los deportes; hacerlo normalmente conjura sentimientos de vergüenza. Era desalentador considerar comer diferente y ejercitarse regularmente, porque implicaba algo más grande: perder los elogios de lo que cocinaba y enfrentar la vergüenza en el gimnasio”.
Jampolis dice que el control del peso necesita ser una prioridad para las mujeres antes y después de los 40. Más músculos llevan a una quema de calorías más alta, y eso es esencial cuando tu metabolismo decide fallar.
También es importante comer una dieta saludable para cada etapa, dice Jampolis. Los vegetales, frutas y granos, deben ser combinados con porciones de proteína magra.
“Las mujeres están muy ocupadas durante sus 30; usualmente están criando niños o pateando traseros en su carrera”, dice. “Realmente necesitan enfocarse en ellas mismas para hacer una transición tranquila a sus 40”.
Para Jackson, el problema no era una falta de información. El problema era la motivación. “Si cuando pesaba más, me hubieras preguntado en qué me impactaba tener sobrepeso, te hubiera dicho, ‘en nada’”, dice Jackson. “Estaba cómoda conmigo misma”.
No se consideraba como poco saludable cuando pesaba 149.6 kilogramos. Sin embargo, después de perder peso, dejó de roncar, dejó su medicación para el asma, sintió menos dolor en su rodilla al caminar y tiró el medicamento para el reflujo ácido que tomaba antes de dormir.
“Michelle es una fuerza energética, decidida y con mucha voluntad”, dice su amiga y compañera de trabajo Krissy Fischer. “Michelle nunca fue tímida, pero se ha vuelto más segura, extrovertida y segura de sí misma ya que ha perdido peso”.
Jackson no alcanzará su meta de 74.3 kilogramos (un índice de masa corporal saludable para su figura de 1.72 metros) para su cumpleaños en febrero. Podría añadir ejercicios más intensos o reducir su ingesta de calorías, pero quiere mantener un estilo de vida que pueda mantener el resto de su vida.
A medida que su gran cumpleaños se acerca, ya no está nerviosa. “Estoy emocionada”, dice. “He tomado a los 40 en mis manos”.
Fuente: cnnespanol y informe21

jueves, 13 de septiembre de 2012

Los Errores Más Comunes que Cometemos en el Gimnasio

Acudir al gimnasio por vez primera y rozarse, en ese ínterin, con individuos que han estado ejercitando su cuerpo durante décadas, puede ser todo un acontecimiento, o un problema, para cualquier hombre. Es decir, ¿quién ha podido resistir la tentación de cargar más peso del soportado solo para poder exhibirse como todo un macho fornido, acostumbrado al desgaste frente a sus pares o, peor aún, frente a un mujer guapa?
Royalty-free Image: woman working out in health club
En fin, el verdadero problema no recae en la vergonzosa conducta narcisista (bah, sí, también), sino en la posibilidad de provocarnos alguna lesión solo por hacer el tonto.

Bien, éste es solo uno de los tantos errores que cometen los hombres al ir a un gimnasio.
¿Cuáles son los otros? Los que detallaremos en la siguiente lista para que, usted, usted y usted también, puedan volver del gimnasio sanos, salvos y ejercitados.
  • Dedicar mucho tiempo es un error común: la visita al gimnasio debe medirse por productividad, no por lapsos espaciales. Está comprobado que hasta con veinte minutos puedes llegar a tener buenos resultados, los mismos que tendrías pasando 5 horas.
  • Entrenar fuertemente, sin descanso es otro grave problema. De nada sirve agotar al músculo, es mejor ir trabajándolo de forma sucesiva. Y, para poder responder mejor, es obvio que debemos alternar períodos de actividad con períodos de reposo.
  • A menudo, ciertos sujetos se emocionan con alguna actividad en particular y se abocan solo a ella. Esto representa un ejercicio obsoleto, pues en el gimnasio lo mejor siempre es ir alternando las cargas y las zonas a trabajar. La rutina de ejercicio físico debe ser variada y completa.
  • En la bicicleta fija o en la cinta, algunos tienen el mal hábito de ponerse a charlar o dialogar. Esto, si bien no es trágico, es un vicio poco útil para los fines de la labor aeróbica. Al pronunciar palabra, cambiamos el ritmo lo cual no solo puede provocarnos una lesión sino también un agitamiento que pasará a confundirnos (pensamos que estamos cansados, y solo estamos agitados).
  • No ajustar la máquina a la talla adecuada puede ser dañino para la salud del deportista. No hablamos del peso, sino de la colocación (altura o distancia) de los aparatos, es decir, de las maquinarias. A veces, al colocar mal el orden de dicho instrumento se puede desviar la zona de desgaste y causarnos algún tipo de lesión.
  • Metas largas: no parece una buena decisión planificar a largo plazo. Decidir, por ejemplo, la visita al gimnasio diaria puede ser un error. Es mejor ir de a poco, colocar metas cortas (ejemplo: proponerse acudir 3 veces por semana) para así poder cumplirlo y, luego, con confianza, sí ir aumentando nuestros objetivos con empresas más ambiciosas.
Fuente: SobreTodoSalud